Integración de la terapia de mascotas en la vida escolar diaria

perroterapiaLa unión entre los animales y los seres humanos ha sido observada durante mucho tiempo. Abundan las historias de la literatura donde las personas y sus mascotas han fomentado y creado relaciones valiosas. Más recientemente, las investigaciones han demostrado un fuerte impacto de dicha relación en entornos relacionados con la salud, logrando cambiar positivamente el comportamiento de los pacientes.


Un innovador programa de terapia con animales aboga por la planificación de la integración de contactos de compañía en la vida escolar diaria, donde con ayuda de entrenadores y perros, los estudiantes aprenden a reconocer la postura corporal del perro, así como enseñar al perro a responder a las órdenes y trucos.  Para algunos estudiantes, esto ha sido una transición natural, para otros, los animales significan importantes obstáculos. Aprehensión, timidez e impulsividad son los comportamientos difíciles que interfieren con el placer de la interacción. Con el apoyo y la familiaridad, muchos estudiantes se han calmado y algunos de estos comportamientos se han modificado notablemente.

Enseñar al perro a seguir órdenes puede ser la primera vez que el estudiante haya experimentado ser “el maestro,” controlando, dirigiendo  y evaluando la tarea. El niño aprende acerca de la consistencia, así como las pruebas, tribulaciones y la determinación necesarias para lograr un objetivo común. Aprenden a hablar un nuevo idioma, a leerlo y respetarlo.

A menudo, una discapacidad muy desafiante  para estos estudiantes puede ser mover el cuerpo. Tener un perro cerca incrementa el nivel de interés y aumenta los niveles de excitación, que hace que ocurra el movimiento. El animal involucra al estudiante sin condiciones y sin palabras, creando dentro de las sesiones de terapia una alianza que fortalece la determinación de los estudiantes a perseverar, a pesar de la limitación física o resistencia.